Tienes mil asuntos por atender, todos al mismo tiempo y aunque tratas de priorizar, incluso entre los más importantes, hay tres o cuatro que sobresalen, sin contar que te encuentras en una cita importante, durante la que, prestar atención, te cuesta bastante ante la dispersión mental en que te encuentras y eso aumenta tu nivel de estrés. ¿Te ha pasado?
Practicar el Mindfulness o “Atención Plena” te ayuda a concentrar toda tu atención en el momento actual, con todo tu cuerpo, toda tu mente y todos tus sentimientos, en lugar de estar en cuerpo presente y tu cerebro correteando en mil otras cosas de tu presente, tu pasado o tu futuro.
Partamos del principio que Mindfulness es una habilidad y por lo tanto se puede aprender y ejercitar. Para lograrlo, debes cumplir con una serie de pasos y prácticas: Controlar y hacerte consciente de tu respiración, mantener una actitud corporal de atención y la mirada atenta en lo que haces o con quien conversas, son formas de irte entrenando para lograr la atención plena.
En casa puedes practicar una serie de ejercicios propuestos por Jon Kabat-Zinn, que te ayudarán a alcanzar el Mindfulness.
1. Presta atención a tu respiración varias veces al día, observando la forma en que tu estómago sube y baja.
2. Mientras respiras, presta atención a tus pensamientos y sentimientos, pero como un espectador: observándolos, sin juzgarlos.
3. Simultáneamente, fija tu atención en cualquier cambio en tu manera de ver las cosas y en los sentimientos que tienes sobre ti mismo.
En otras palabras, se trata de procurar estar en un estado donde no se reaccione continuamente, ni se estén promoviendo en nuestro interior juicios valorativos, recriminatorios y condenatorios, normalmente hacia nosotros mismos y hacia nuestras experiencias.
La postura corporal es un conector que prepara tu mente para el aprendizaje. Si tienes los brazos cruzados, en posición cerrada, va a ser muy difícil que puedas enfocarte, pero si, por el contrario, estás demasiado relajado, mirando hacia otros lados, también vas a perder la atención y parecer disperso.
Cuando quieras enfocar muy bien tu atención en algo, mira a tu interlocutor a los ojos, ponte en una postura cercana que pueda la persona sentir que tú estás atendiéndolo completamente.
Esta técnica puede ser empleada no solo en tu trabajo, sino durante una entrevista con clientes, en las reuniones, o durante el tiempo de calidad que pasas con tus amigos o familiares y, de paso, reduces el nivel de estrés de tu vida.

2018-02-21T11:01:48+00:00 enero 16th, 2016|Desarrollo Personal|0 Comments

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